An introduction to automatic translation I Spa
Introducción a la Traducción Automática I
Dimensiones de la traducción automática
Llamamos dimensiones a los factores que hay que considerar a la hora de utilizar la traducción automática. Estas dimensiones configuran las coordenadas de un espacio de posibilidades en el diseño y aplicación de los programas. Vamos a hablar de seis dimensiones:
– Tipo: género, estilo, registro, ámbito.
– Densidad: granularidad y densidad.
– Distancia: lenguas y culturas afines, frente a lejanas.
– Desarrollo: normalización y recursos.
– Medio: oral, escrito, electrónico
– Fines: recuperar, informar, publicar.
Tipología de textos
Los traductores saben muy bien que cada traducción es un mundo. Hay una gran variedad de textos, cada uno con sus peculiaridades. No es lo mismo traducir una convocatoria de asamblea, que una crónica deportiva o una columna de Francisco Umbral. Para abordar estas diferencias se suele recurrir a conceptos como género, registro, estilo o tipo (Trosborg, 1997). Las diferencias entre estas nociones no siempre están muy claras, pero son tan fundamentales
para traducir manualmente como mecánicamente.
• Registro es equivalente de jerga. Tiene que ver sobre todo con la naturaleza del receptor, porque es éste quien casi siempre va a determinar el “registro”, es decir, la variedad de lenguaje escogida para establecer la comunicación. El registro podrá ser más o menos erudito, o más o menos coloquial. Hay registros propios para cada situación y categoría social o profesional. En traducción automática se habla de sublenguajes o lenguajes de especialidad, en contraposición con la lengua común (Melby, 1995). Cada sublenguaje estará definido por una terminología y fraseología particular; frente a la lengua común cuyas expresiones y vocabulario son de uso genérico.
• La noción de estilo a veces se confunde con la de registro. Se puede matizar la diferencia aduciendo que dentro de un mismo registro puede haber varios estilos: más o menos pomposo o llano; directo o indirecto; formal o informal, etc. La noción de estilo sirve para distinguir los textos por sus propiedades lingüísticas: longitud de oraciones, utilización de perífrasis verbales, densidad léxica, uso de conectores, etc. Laviosa (1998), por ejemplo, ha encontrado diferencias cuantitativas importantes entre textos traducidos y originales en un corpus de inglés.
• La noción de género permite distinguir los textos por su función pragmática: novela, poesía, teatro, ensayo, etc.; es decir, atendiendo a factores extralingüísticos (Biber y Finegan, 1986).
• La noción de tipo sirve para distinguir los textos dentro de un mismo género. Así, dentro del género periodístico, podemos encontrar: noticias de agencia, reportajes, teletipos, crónicas deportiva, artículos de opinión, columnas, artículos de divulgación, noticias breves, flashes, anuncios, datos tabulados, etc. Es obvio que cada uno de ellos presenta sus propias dificultades para traducir, pero que van a ser mayores a medida que el textos es más creativo (más de autor).
Estas nociones se entrelazan y mezclan a la hora de describir un texto concreto. Desde el punto de vista de la traducción automática la discusión sobre el tipo y el género se ha reducido a la distinción de Kay (1992) entre lenguaje singular (remarkable) y no singular (unremarkable), muy similar a la de Melby entre lenguajes de especialidad y lengua común (olenguaje estático frente a dinámico, según otros autores).